COPIAPÓ, Chile – "Le entrego el turno".
Eso fue lo que un emocionado Luis Urzúa le dijo al Presidente Sebastián Piñera de Chile momentos después de salir de las entrañas de la tierra, a las 9:55 p.m. del 13 de octubre después de una operación de rescate sin precedentes que duró 22 horas y 35 minutos.
Urzúa fue el último de los 33 mineros que fue sacado a la superficie en la operación de rescate realizada en la mina de oro y cobre San José, en el norte de Chile.
“Lo felicito porque cumplió su deber saliendo al último, como lo hace siempre un buen capitán”, le respondió Sebastián Piñera a Urzúa, quien estaba a cargo del turno cuando la mina colapsó el pasado 5 de agosto. Urzúa, quien está casado y es padre de dos hijos, dijo que fue difícil perseverar durante los 70 días que duró su encierro subterráneo, el más largo en la historia.
“Hubo días cansados," dijo Urzúa. "Desangrados, algunos trataron de hacer cosas que no son lo mejor [para escapar]. Pero pudimos mantener la cordura”
Una multitudinaria celebración estalló en el Campamento Esperanza al momento que Piñera y Urzúa se abrazaron. Una lluvia de champaña cubrió a la multitud emocionada, compuesta de familiares de los mineros, trabajadores del rescate y periodistas de todo el mundo a medida que imágenes del rescate eran mostradas en una pantalla gigante.
"Los viejos [mineros] están bien.¡Están libres!” dijo María Segovia, hermana del minero rescatado Darío Segovia, visiblemente emocionada al ver la cápsula Fénix 2 llegar a la superficie con Urzúa adentro.
María llegó al Campamento Esperanza dos días después del colapso de la mina y juró no irse hasta que los mineros fuesen rescatados.
"Dije que me quedaría hasta que saliera el último", afirmó María mientras abría una botella de champán. "Ahora si me despido y y vuelvo a mi vida normal de vendedora de empanadas."
Pero en medio de la algarabía, Urzúa subrayó las duras condiciones de trabajo que los mineros afrontan en Chile. Sebastián Piñera dijo que hará un anuncio formal sobre cómo mejorará las condiciones en las minas del país "dentro de muy pocos días".
El 14 de ocrubre, el Campamento Esperanza estaba desierto. Familiares, miembros de los medios de comunicación de todo el mundo y rescatistas centraron su atención en el hospital de Copiapó, donde los 33 mineros rescatados están recibiendo atención médica.
Muchos de los mineros están en mejor estado de salud del que se pensaba, dijo el gobierno de Chile en un comunicado.
Pero algunos tienen problemas dentales, uno tiene neumonía y silicosis, una condición respiratoria causada por la exposición prolongada al polvo.
“Están bien arriba los 33”, dijo Jaime Mañalich, ministro de salud de Chile, en referncia a los pisos superiores del hospital, donde los mineros reciben tratamiento. “Con mucha humildad puedo decir que cumplimos”.
Sebastián Piñera le dijo a los mineros y a sus familiares que Chile "no será el mismo" después de este accidente e insistió que los hechos que llevaron al colapso de la mina "no quedarán impunes".
“Me debe 70 días de sobretiempo,” Urzúa le dijo a Sebastián Piñera mientras los dos hombres se abrazaban después de su rescate.
"Eso lo vamos a ver", respondió el Presidente, quien no terminaba de abrazarlo.


